Del taller al mercado
Una vez capacitadas, las mujeres producen velas y ceras de alta calidad que se comercializan en ferias, eventos solidarios y en la tienda institucional del CCPAM. Además, se fomenta la creación de microemprendimientos y la producción colectiva, fortaleciendo la economía local y generando independencia financiera.
Luz que transforma vidas
Más allá del producto, el encendido de una vela simboliza la superación personal y la unión comunitaria. Cada mujer que aprende este oficio ilumina su propio camino y el de su familia, demostrando que la formación y la solidaridad pueden cambiar realidades.
“Una vela encendida puede alumbrar más que un espacio: puede encender una nueva vida.”