
Primeros pasos de ayuda
En 1990, los suizos Christa y Alois Rafael Steiger, sensibilizados por la situación de pobreza que afectaba a mujeres y familias en las zonas rurales del norte de Potosí y los barrios periféricos de Sucre, fundaron la Organización de Ayuda Boliviana – Acción Suiza para Bolivia. A partir de 1993, su labor se centró en el empoderamiento de la mujer, promoviendo la formación técnica, la autonomía económica y el desarrollo humano. De esa visión solidaria nació el Centro de Capacitación y Producción Artesanal de Mujeres (CCPAM), destinado a brindar oportunidades de capacitación y trabajo digno.

Nace el enfoque de empoderamiento
Durante esta etapa se crearon los primeros centros de capacitación y producción, especializados en tejido, costura y artesanía. El programa incorporó una guardería infantil para las hijas e hijos de las participantes y brindó apoyo psicológico, legal y educativo, contribuyendo a la estabilidad familiar. Asimismo, se promovieron valores de equidad de género, autogestión y solidaridad, consolidando al CCPAM como un espacio donde las mujeres fortalecen sus capacidades, su autoestima y su rol dentro de la comunidad.

Institucionalización
El fortalecimiento institucional alcanzó un hito decisivo el 21 de noviembre de 2005, cuando el CCPAM obtuvo su personería jurídica N.º 292/2005, otorgada por la Prefectura del Departamento de Chuquisaca, reconociéndolo oficialmente como una Institución Privada de Desarrollo Social (IPDS). Esta formalización marcó el inicio de una nueva etapa de crecimiento, transparencia y consolidación de su misión.

Crecimiento
En estos años, el CCPAM consolidó su estructura productiva orientada a la capacitación técnica integral y a la generación de ingresos. La organización reforzó su modelo basado en la ayuda a la autoayuda, impulsando la iniciativa personal y la responsabilidad compartida. En paralelo, Acción Suiza para Bolivia amplió su apoyo al ámbito de la salud comunitaria, colaborando en la construcción y equipamiento del Hospital Popular del IPTK en beneficio de los barrios populares de Sucre.

Impacto visible
En su madurez institucional, el CCPAM reafirmó su misión de formar, fortalecer y empoderar a las mujeres para que se conviertan en agentes de cambio en sus hogares y comunidades. Cientos de participantes culminaron su formación en costura, tejido y gestión microempresarial, transformando sus aprendizajes en medios de vida sostenibles. El centro se consolidó como un referente en formación productiva con enfoque de género, combinando educación técnica, desarrollo humano y acompañamiento integral. Las alianzas con instituciones locales y organizaciones solidarias ampliaron el alcance de sus programas.

Sostenibilidad
Actualmente, el CCPAM continúa su labor en la ciudad de Sucre con un equipo técnico boliviano comprometido y el acompañamiento de sus fundadores. La institución mantiene viva su misión de empoderar a las mujeres a través del trabajo digno, la formación técnica y la cooperación solidaria, adaptando sus estrategias a nuevas necesidades sociales. Más de tres décadas de servicio respaldan un legado de compromiso, esperanza y transformación que sigue abriendo oportunidades para las mujeres y sus familias.

